
Debo dar gracias a Internet una vez más. Siempre fui aficionado a la redacción pero los blogs vinieron a darle un salto a mi pasión de escribir. Ahora puedo decir todo lo que guste y que todo el mundo. Si, todas las personas que habitan este planeta, tengan acceso a lo que yo tengo ganas de decir. No importa cuántas personas lean este post o cuántas siquiera compartan mis reflexiones. ¡Puedo hacerlo! Gracias Internet. Gracias web 2.0!
Hoy estuve conversando con un amigo a quien le tengo un especial aprecio. No porque lo quiera más que a mis otros amigos, sino porque tenemos intercambios de opiniones con frecuencia y sin necesariamente estar de acuerdo, logramos generar enriquecedores espacios de reflexión. Ojalá los políticos se contagiaran un poco de nuestro espíritu aprendiz y nuestra capacidad de escucha. Sería sumamente enriquecedor para todos.
Hoy lo llamé por teléfono y me contó que en la empresa en dónde él trabaja había fuertes rumores de que la producción debía suspenderse durante uno o dos meses casi por completo porque no estaban logrando colocar sus productos en el mercado. La demanda se había estancado.
No hay dudas que estamos en un proceso de “inicio de crisis” en dónde la mayoría de las empresas se encuentran expectantes respecto al futuro de corto plazo pero también es cierto que muchas empresas, probablemente aprovechen la situación para sembrar el pánico en sus RRHH y así poder negociar cosas como reducciones salariales y hasta que por eso los empleados les den las gracias.
Hace algún tiempo, leí una nota en MateriaBiz que me gustó mucho. Ya comenté previamente que me encanta leer ese site y la nota se titulaba “Siempre que llovió, paró: planificación estratégica en medio de una recesión”
La nota comenta varios casos concretos de empresas que en medio de una crisis gestionaron paralelamente a los tradicionales recortes de gastos y personal, distintas iniciativas que permitieron planificar a mediano y largo plazo. De ese modo, cuando los ciclos naturales de la economía, reactivaran la situación de demanda, ellos estarían mejor preparados que la competencia.
Me parecieron unos ejemplos maravillosos y pensaba justamente en todas las oportunidades que veo día a día y que naturalmente por limitaciones de tiempo, no puedo abarcar todas a la vez, ni tampoco tengo la energía para hacerlo.
Quería dejarles un mensaje esperanzador desde mi humilde lugar. Ante la víspera de una crisis o una crisis declarada, mi recomendación es no entrar en pánico y por el contrario, buscar individual y conjuntamente con nuestro equipo de trabajo, iniciativas que permitan disminuír el impacto de la crisis e incluso generar nuevos negocios a partir de esa situación. Buscar opciones que permitan a corto, mediano y largo plazo destapar beneficios ocultos o generar negocios que nadie vio antes.
Los tiempos de abundancia de la primera y segunda revolución industrial se acabaron. Estamos en tiempos de escasez y en esa escasez también hay negocios. Escasez de tiempo, de dinero, de recursos energéticos, etc.
En todos esas áreas yo veo muchas oportunidades. Espero que ustedes no solo las vean, sino que las exploten.
Hasta la próxima!
